Sábado, Abril 13, 2019 - 09:30

La inseguridad y la drogadicción no pueden seguir acabando con la tranquilidad de los porteños

Estas líneas que hoy escribo las escribo con profunda tristeza por el dolor que me embarga al ver todo lo que hoy está ocurriendo en Puerto Colombia, ese lugar mágico del que soy oriunda pero cuya magia se está viendo empañada por los graves problemas de inseguridad, drogadicción y los preocupantes asesinatos que han ocurrido en lo que va del año.

Es por ello que hago un llamado a las autoridades para que enfoquen la mirada en Puerto Colombia. Para que hagan el acompañamiento respectivo y velen por la seguridad de sus habitantes. Hechos como los ocurridos recientemente no pueden seguirse presentando, por lo que exigimos a los entes competentes el esclarecimiento de los mismos.

A las autoridades municipales respetuosamente les sugerimos trabajar en el diseño de Políticas Públicas que nos permitan disminuir los altos índices de inseguridad y de drogadicción que hoy perturban la tranquilidad de los porteños, así como en programas que involucren más la participación activa de nuestros adolescentes.

Desde el Congreso de la República estaremos dispuestos, como siempre lo hemos hecho, a seguir aportando con el desarrollo del municipio, principalmente en el tema de la educación porque soy una convencida de que la educación trasforma vidas y mejora las condiciones de los niños, de los jóvenes  y de los entornos familiares.

Ahora más que nunca debemos trabajar unidos por el bienestar de este hermoso lugar, ese que tanto nos ha dado y que atrae a turistas nacionales y extranjeros no sólo por sus playas, por sus atractivos o por su infraestructura, sino también por el cariño y la hospitalidad que nos identifica y nos caracteriza a nosotros los porteños.

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